PERGAMO

Esta ciudad albergaba el centro de 4 grandes cultos paganos: los de Zeus, Atenea, Dionysos y Asklepios. También estaba el culto al Emperador. Adoración blasfema que hace que Juan diga que «está el trono de Satanás» (Apocalipsis 2:13). Entre los restos descubiertos a finales del siglo XIX, un gran altar luce espléndidas decoraciones de batallas entre dioses y gigantes. Otros edificios están dedicados al culto de Atenea, Trajano y Adriano, el gran perseguidor del pueblo cristiano. Juan evoca estas persecuciones y los mártires que cayeron en esta ciudad (Ap 2: 12-17). Sin embargo, los nicolaítas ocuparon un lugar en la comunidad cristiana de Pérgamo y varios se entregaron al culto erótico de los ídolos, entre ellos el de Dioniso, dios del vino y de las celebraciones cuyas bacanales siempre condujeron a la inmoralidad sexual y a las orgías (en la foto, estela de ofrendas a Baco que se encuentran en Éfeso).